El Casino Marina del Sol es el complejo de entretenimiento y casino más grande de Chile, considerando la extensión de sus instalaciones y el número de hectáreas que ocupa. Está ubicado en la ciudad de Talcahuano, en la Región del Biobío (Área VIII). El centro de entretenimiento cuenta con un casino, un bulevar con restaurantes y clubes, una sala de cine y un salón de eventos. Dentro del complejo también se encuentra el Hotel Sonesta, rodeado de un paisaje espectacular que invita a los residentes de Talcahuano, así como a los de otras comunidades del Gran Concepción y la Región del Biobío, a disfrutar de sus instalaciones.
Tras recibir un supuesto correo electrónico confidencial, el casino Marina del Sol de Talcahuano despidió a cuatro operadores de cámaras acusados de grabar a clientes teniendo relaciones sexuales en el hotel del casino.
Sin embargo, los exempleados interpusieron demandas laborales alegando que, por motivos de seguridad, ciertas cámaras del complejo están enfocadas sin estar “orientadas a ninguna zona específica”, a pesar de que el procedimiento del casino exige que observen todas las actividades de los clientes.a través de enlace probar suerte sitio web
En enero de 2024, el periódico La Tercera informó sobre las acusaciones de un exempleado de cámara del Casino Marina del Sol en Talcahuano, quien denunció que el casino le exigía “instalar cámaras de video para espiar a los gerentes y empleados mediante cámaras ocultas disfrazadas de detectores de humo”.
No obstante, el trabajador fue aparentemente ignorado tras rechazar la exigencia de Manuel Fuica, Supervisor de Recursos Humanos para Casinos y Hoteles de MDS, según la demanda laboral interpuesta por el exempleado tras su despido. Un año después, han surgido nuevas acusaciones de espionaje contra el Casino MDS, propiedad de la familia Imschenetzky.
Los exempleados también afirman que, dado el El complejo permanece en una estructura cercana, y «las cámaras de video ubicadas en el techo del casino captan las imágenes a la perfección, sin necesidad de apuntar a ninguna zona específica». En este sentido, los documentos legales insisten en que el subgerente demostró que no quería que los empleados «parecieran los malos» y pensó que el correo electrónico con las imágenes podría haber sido enviado por un antiguo técnico de CCTV del casino, cuyo caso había sido descartado.
Según la demanda, el Ministerio de Desarrollo Social (MDS) tomó medidas con respecto a los operadores de las cámaras «para garantizar que la fiscalía y la Superintendencia de Juegos de Azar vieran que el casino estaba tomando medidas al respecto».
Sin embargo, el 19 de noviembre de 2024, los operadores fueron citados a una nueva reunión donde se les notificó su despido. Posteriormente, al firmar sus acuerdos de indemnización, los cuatro trabajadores recibieron formalmente cartas casi idénticas que les informaban de los motivos de su despido: la reproducción de grabaciones de clientes del complejo turístico y la omisión de denunciar los incidentes.
Los exempleados niegan haber grabado las fotos, las cuales, según afirman, «nadie tiene conocimiento, ya que nunca se han divulgado». Para los empleados que se sienten menospreciados, «es muy importante considerar el trabajo de quienes deben vigilar con las cámaras todo lo que sucede en el casino y sus alrededores».
Asimismo, especifican que, dado que el hotel se encuentra en un edificio cercano, «las cámaras ubicadas en el techo del casino pueden grabar imágenes perfectamente, sin estar dirigidas específicamente a ningún área en particular. Su función es, en cambio, proteger la seguridad en todo el recinto del casino, lo cual es claramente responsabilidad de los operadores del sistema de videovigilancia».
En este sentido, para los empleados que se sienten menospreciados, «es necesario considerar el trabajo de quienes deben monitorear todo lo que sucede en el casino y sus alrededores con las cámaras, y quienes, por la naturaleza de su función, deben considerar la posibilidad de que no se trate simplemente de una pareja que decide tener intimidad frente a la ventana, sin cortinas y con las luces encendidas».
Denuncias de trato discriminatorio y acoso laboral. Debido al método utilizado para desestimar sus reclamaciones, los operadores solicitan en sus acciones legales que Marina del Sol les abone la indemnización que les corresponde.
